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aldomontoro

Categoría: grupos

5 Octubre 2006

"Un prologo que no llego a ser"

Este es el texto propuesto, a mi grupo de estudio de psicologia Social, en un trabajo en conjunto sobre la pelicula "Full Monty", y decia asi:

San Agustín * nació el 13 de noviembre del año 354 en Tagaste., pero sobre todas las cosas, era alguien que tenia una gran sensibilidad. Cosa que lo llevo a darse cuenta, de los procesos que llevan al hombre a formarse y adaptarse de una forma u otra al entorno.
Aprendemos siempre que tengamos forma de asociar, y para ello debemos aprender a vivir en sociedad. Nuestro espíritu gregario es parte de nuestro pasado, somos personas en constante crecimiento. Debemos perder nuestros miedos, miedos que son parte de nuestras propias ansiedades. Nuestra ansiedad depresiva, es parte de nuestro miedo a perder algo y nuestra ansiedad paranoide, es parte del miedo al ataque.
Cuando comenzó a formarse nuestro grupo (Escuela “Dr.E.Pichon Riviere de Psicología Social) , en ese mismo momento en forma implícita firmamos un contrato. Establecimos normas que da alguna manera las hemos aceptado desde el primer momento que entramos al salón de clase. Entre esas normas, esta la de perder nuestra individualidad, sin dejar de ser uno mismo. Llegar a un “compromiso de conveniencias” ( E.Goffman).
Un grupo es más que la suma de los individuos que lo componen. Los procesos imaginarios dentro de un grupo no constituyen la suma de los imaginarios individuales. Un grupo produce formas imaginarias propias, tiene vida propia y eso se logra con la identificación de los integrantes del grupo. Toda cosa que tiene vida, tiene sus distintas etapas: nace, se desarrolla y muere, pasa con las personas, con los imperios, con los países y por supuesto con los grupos. En toda situación grupal hay una representación imaginaria subyacente, común a la mayoría de sus miembros. Estas representaciones imaginarias son “el algo común” en el grupo y no la tarea. Esta opera como convocante del grupo pero no como fundante. “No hay grupo sin formaciones imaginarias grupales”.
Desde mi punto de vista, no somos todavía un grupo, para ello debe pasar mucha agua debajo del puente. Debemos conformar una matriz grupal, en la que se den fenómenos de identificación y proyección cruzada entre todos nosotros. Identificación transversal u horizontal, proyección en forma vertical hacia nuestra coordinadora. Las identificaciones son el motor de un grupo, mientras que la transferencias (ver apuntes de clase) le dan el campo propicio para que dichas identificaciones se produzcan. Somos trece personas, todas diferentes, pero al mismo tiempo muy iguales, ya que por algo estamos aquí, cumplimos un perfil que nos hace parte de un grupo, grupo que tiene una misma motivación.
En este grupo, donde debemos hacer un trabajo sobre la película “Full Monty”, este trabajo no será el reflejo de lo que queramos en forma particular, es parte del consenso y disenso de todos, y para ello, todos hemos puesto algo de nosotros. En ciencia, no solo se avanza hallando soluciones, sino también y fundamentalmente, creando problemas nuevos, (por lo menos no me quiten el placer de hacerlos o provocarlos), y es necesario adiestrarse para perder el temor a provocarlos. Seguiremos un proceso normal de crecimiento en el cual deberemos aprender a manejar nuestros vínculos de dependencia, de competencia y de cooperación. Cuando lleguemos a comprender que debemos compartir nuestros conocimientos, nuestras dudas, conflictos, éxitos y fracasos, podemos decir que el grupo ha comprendido, la base del aprendizaje grupal. Lo cual no es fácil, implica todo un proceso de rompimientos de conductas aprendidas y reforzadas desde la infancia, un proceso de retroceso y avance del que hay que estar pendientes todos juntos. Cada uno, hasta esta altura del año ha mostrado parte de su ser, nuestras imágenes interiores y nuestras angustias están sobre la mesa, ahora resta barajar.
Una emoción común se apodera de nosotros y nos aporta una impresión de unidad. De vez en cuando ciertas emociones luchan entre si y terminan desgarrando la unidad grupal. En otros momentos retumba en nosotros un gran silencio y nos defendemos de la emoción común, sintiendo una gran amenaza interna. El grupo es una amenaza para el individuo, estas emociones son los fenómenos más potentes y mas ocultos. Fenómenos que deberemos aprender y comprender en grupo, para poderlos entender. Nuestra primera tarea es conformarlo, y para ello debemos crear el campo de cultivo apropiado, para que exista un disparador. Las cosas no nacen solas, deben desarrollarse y tienen su proceso. Por eso es que les dejo este texto de San Agustin, para que todos meditemos de una parte de nuestra matriz, que nace ya desde adentro del vientre de nuestra madre.

“Al llegar a esta vida me recibieron los consuelos de la leche humana, de la que mi madre y las nodrizas tenían llenos los pechos, mi alimento de la infancia. No quería mas de lo que me daban, y ellas querían darme lo que yo necesitaba, Eso es todo, y nada distinto a lo que ocurre con los demás niños. También esto lo he sabido mas tarde, es claro, porque entonces lo único que sabia era mamar, tranquilizarme con caricias y llorar cuando algo me molestaba. Nada más.
Después empecé a reír, primero durmiendo, luego despierto. Esto han dicho de mí y lo creo, porque así lo vemos también en otros niños.
Poco a poco comencé a darme cuenta donde estaba, y a querer dar a conocer mis deseos a quienes me los podían satisfacer, pero no sabia expresarme y ellos no me entendían, así que pataleaba y gritaba, que era el modo de expresar lo que yo quería, y se parecían bien poco mi expresión y mis gestos a lo que yo deseaba, por eso los demás no me entendían. Cuando no era comprendido y no me complacían o, aun si me comprendían, no me daban lo que yo quería porque era inconveniente para mi, me indignaba y me vengaba de ellos llorando. Así hacen los niños que he podido observar, y ellos son los que, sin saberlo, me han dado a entender como era yo cuando también era niño.
Hace tiempo que mi infancia murió y, sin embargo, yo sigo viviendo. ¿Es que mi infancia transcurrió en otra edad mía ya muerta? Desearía saber cual fue mi existencia en el vientre de mi madre, pero nadie me lo sabe decir, ni mi padre ni mi madre ni la experiencia de otros ni yo recuerdo nada. Solamente se por lo que los demás dicen de mi que vivía en el vientre de mi madre, y, cuando ya fui niño, intentaba dar a conocer lo que yo sentía buscando signos que lo expresaran.
Yo no me di a mi mismo el ser. He pensado que quizás haya alguna otra fuente distinta a nosotros mismos de donde nos venga el ser y el vivir. Han pasado muchos años, nuestros y de nuestros padres, y pasaran muchos mas, y cada uno vivirá y existirá según un modo de ser y una manera… Habrá muchas cosas mañana y más allá, y cada vez quedara mas lejos lo de ayer, y cada vez mas atrás... No entiendo como suceden estas cosas.”
“Caminando desde la infancia hacia aquí es como llegue a ser un muchacho. O quizá fue al revés, la edad de muchacho suplanto a la edad de la infancia sin que esta se retirase, como se iba a retirar, a donde podía ir. De todos modos, la infancia dejo de existir, ya no era yo un niño que todavía no habla sino niño que ya habla.
Aprendí a hablar, pero fue solamente después cuando advertí como había aprendido. No fueron los mayores quienes me enseñaron a hablar presentándome las palabras con cierto orden y método, como luego hicieron para enseñarme a leer, no, fui yo mismo, con mi entendimiento, quien aprendió. Al querer manifestar mis sentimientos con voces y gemidos y gestos para que satisficiesen mis deseos, vi. que no podía todo lo que yo quería ni a todos los que yo quería, así que, cuando los mayores nombraban alguna cosa, la fijaba en mi memoria, y si al pronunciar de nuevo tal palabra se dirigían hacia determinado objeto, entendía que aquel objeto era el que se denominaba con esa palabra que pronunciaban cuando se querían referir a ese objeto.
Que eso fuera así yo lo deducía por sus movimientos, que son como las palabras naturales del hombre: gestos de la cara, guiños con los ojos, movimientos del cuerpo, tonos de voz, que indican los afectos del alma para pedir, retener, rechazar o huir de alguna cosa. De esta manera iba deduciendo yo del las palabras, puestas en frases y oídas repetidas veces, los objetos que significaban, y así comencé a dar a entender lo que yo quería por medio de ellas.
Así fue como empecé a usar de estos signos comunicativos de mis deseos con aquellos con quienes vivía, y entre a formar parte de la sociedad, sometido a la autoridad de mis padres y a las indicaciones de los mayores.”

Espero que este trabajo que es el resultado del trabajo entre todos, sea una experiencia que nos sirva para crecer como personas y al mismo tiempo conformemos un hermoso grupo.

* Nació en Tagaste (África) el año 354; después de una juventud desviada doctrinal y moralmente, se convirtió, estando en Milán, y el año 387 fue bautizado por el obispo San Ambrosio. Vuelto a su patria, llevó una vida dedicada al ascetismo, y fue elegido obispo de Hipona. Durante treinta y cuatro años, en que ejerció este ministerio, fue un modelo para su grey, a la que dio una sólida formación por medio de sus sermones y de sus numerosos escritos, con los que contribuyó en gran manera a una mayor profundización de la fe cristiana contra los errores doctrinales de su tiempo. Está entre los Padres mas influyentes del Occidente y sus escritos son de gran actualidad. Murió el año 430.
San Agustín nació el 13 de noviembre del año 354 en Tagaste. Esa pequeña población del norte de África estaba bastante cerca de Numidia, pero relativamente alejada del mar, de suerte que Agustín no lo conoció sino hasta mucho después. Sus padres eran de cierta posición, pero no ricos. El padre de Agustín, Patricio, era un pagano de temperamento violento; pero, gracias al ejemplo y a la prudente conducta de su esposa, Mónica, se bautizó poco antes de morir. Agustín tenía varios hermanos; él mismo habla de Navigio, quien dejó varios hijos al morir y de una hermana que consagró su virginidad al Señor. Aunque Agustín ingresó en el catecumenado desde la infancia, no recibió por entonces el bautismo, de acuerdo con la costumbre de la época. En su juventud se dejó arrastrar por los malos ejemplos y, hasta los treinta y dos años, llevó una vida licenciosa, aferrado a la herejía maniquea. De ello habla largamente en sus "Confesiones", que comprenden la descripción de su conversión y la muerte de su madre Mónica. Dicha obra, que hace las delicias de "las gentes ansiosas de conocer las vidas ajenas, pero poco solícitas de enmendar la propia", no fue escrita para satisfacer esa curiosidad malsana, sino para mostrar la misericordia de que Dios había usado con un pecador y para que los contemporáneos del autor no le estimasen en más de lo que valía. Mónica había enseñado a orar a su hijo desde niño y le había instruido en la fe, de modo que el mismo Agustín que cayó gravemente enfermo, pidió que le fuese conferido el bautismo y Mónica hizo todos los preparativos para que lo recibiera; pero la salud del joven mejoró y el bautismo fue diferido. El santo condenó más tarde, con mucha razón, la costumbre de diferir el bautismo por miedo de pecar después de haberlo recibido. Pero no es menos lamentable la naturalidad con que, en nuestros días, vemos los pecados cometidos después del bautismo que son una verdadera profanación de ese sacramento.
"Mis padres me pusieron en la escuela para que aprendiese cosas que en la infancia me parecían totalmente inútiles y, si me mostraba yo negligente en los estudios, me azotaban. Tal era el método ordinario de mis padres y, los que antes que nosotros habían andado ese camino nos habían legado esa pesada herencia". Agustín daba gracias a Dios porque, si bien las personas que le obligaban a aprender, sólo pensaban en las "riquezas que pasan" y en la gloria perecedera", la Divina Providencia se valió de su error para hacerle aprender cosas que le serían muy útiles y provechosas en la vida. El santo se reprochaba por haber estudiado frecuentemente sólo por temor al castigo y por no haber escrito, leído y aprendido las lecciones como debía hacerlo, desobedeciendo así a sus padres y maestros. Algunas veces pedía a Dios con gran fervor que le librase del castigo en la escuela; sus padres y maestros se reían de su miedo. Agustín comenta: "Nos castigaban porque jugábamos; sin embargo, ellos hacían exactamente lo mismo que nosotros, aunque sus juegos recibían el nombre de 'negocios' . . . Reflexionando bien, es imposible justificar los castigos que me imponían por jugar, alegando que el juego me impedía aprender rápidamente las artes que, más tarde, sólo me servirían para jugar juegos peores". El santo añade: "Nadie hace bien lo que hace contra su voluntad" y observa que el mismo maestro que le castigaba por una falta sin importancia, "se mostraba en las disputas con los otros profesores menos dueño de si y más envidioso que un niño al que otro vence en el juego". Agustín estudiaba con gusto el latín, que había aprendido en conversaciones con las sirvientas de su casa y con otras personas; no el latín "que enseñan los profesores de las clases inferiores, sino el que enseñan los gramáticos". Desde niño detestaba el griego y nunca llegó a gustar a Homero, porque jamás logró entenderlo bien

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11 Septiembre 2006

Terrorismo & Amor

En un día como hoy (11 de setiembre), es muy poco lo que podemos hacer la mayoría de los mortales como yo.
Si no tenemos mas remedio que vivir en sociedad y estamos hasta la manija involucrado en ella, entonces tenemos que aceptar que tendremos que bancar todos los benditos años, la eterna estupidez de la conmemoración del ataque a las torres gemelas.
Pero como estamos rodeados de tanta estupidez, y tenemos que bailar con nuestra hermana, ya que no hay otra, bailemos.
Hablamos de dos guerras mundiales, cuando realmente fueron unos pocos países los que entraron en conflicto.
Hablamos de tratados de libre comercio (TLC), cuando de libres no tienen nada.
Hablamos de (en nuestro país, Uruguay) de guerrilla entre Tupamaros y Ejercito, cuando realmente duro un suspiro y fallecieron relativamente muy pocas personas (las estadísticas nos hablan de una mayor cantidad en varios rubros). Y hasta el día de hoy esta parado un país, esperando que se le de una solución a los desaparecidos.
A la persona que llegue a este blog ( se tiene que dar una casualidad muy grande),le puedo recomendar a un escritor que mas me ha clarificado, todo este encurto de entender a las masas: Gustave Le Bon.
Mientras no lleguen a el, les dejo lo que sigue:

Si para recobrar lo recobrado

Debí perder primero lo perdido

Si para conseguir lo conseguido

Tuve que soportar lo soportado,

Si para estar ahora enamorado

Fue menester haber estado herido,

Tengo por bien sufrido lo sufrido,

Tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado

Que no goza bien de lo gozado

Sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido

Que lo que el árbol tiene de florido

Vive de lo que tiene sepultado.
Francisco Luis Bernárdez

Tags: estupidez, humana

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